Contratación Pública: Soluciones Digitales en el Sector del Agua

Para los Contratistas que llevan muchos años trabajando con las empresas en el sector del agua, es inevitable compartir las tecnologías y las soluciones digitales que, aun siendo diferentes en su concepción, todas ellas persiguen el mismo objetivo: la digitalización de las Entidades Públicas y los servicios que prestan a la ciudadanía.

Los Mercados deben implementar soluciones digitales como parte del proceso de transformación digital obligada e impulsada a cubrir las necesidades de los servicios que se prestan a la ciudadanía. Y el principal responsable de la gestión del dato es la propia administración del Estado y sus organismos públicos que prestan estos servicios al ciudadano. Para entenderlo, pongamos un ejemplo rabiosamente actual y cuyo destino de los Fondos PERTE ha sido muy significativo en el panorama actual y que lo seguirá siendo en los años futuros: Hablemos del Mercado de Telemetría y Telecontrol en la Contratación Pública.

Los mercados de Telecontrol y Telemetría en España presentan oportunidades significativas, particularmente a través del PERTE para la Digitalización del Ciclo del Agua. Esta iniciativa ha transformado el sector, movilizando una inversión pública y privada sustancial y generando una demanda de soluciones tecnológicas sin precedentes. Dentro del sector del agua, destaca la telelectura inteligente (Smart Metering), ya que se ha acelerado la transición de contadores analógicos a digitales utilizando tecnologías como NB-IoT y LoRaWAN. El objetivo final es garantizar la interoperabilidad y el control de los datos mediante la integración en plataformas unificadas HES/MDM.

Sin embargo, los contratistas enfrentan riesgos respecto al despliegue y desarrollo de tecnologías que deben alinearse con requisitos técnicos rigurosos. Entre ellos destacan los Gemelos Digitales (Digital Twins), que permiten la integración de datos de telemetría en modelos hidráulicos en tiempo real. Además, el cumplimiento de las certificaciones ENS es obligatorio para abordar las necesidades de ciberseguridad, dado que el agua está clasificada como una infraestructura crítica. El objetivo es la integración total de estas tecnologías en todos los municipios de la Península Ibérica, donde los datos se han convertido en el pilar central de las empresas de servicios públicos europeas.

Desde el punto de vista de la cualificación y la ejecución, estas licitaciones públicas son altamente complejas. Imponen cronogramas de implementación exigentes, requieren equipos técnicos especializados y conllevan una inversión financiera significativa. Para los contratistas, esto incluye la prestación de garantías y la gestión de la inmovilización de fondos o el uso de líneas de crédito de alto valor, lo que puede limitar la capacidad financiera y la liquidez para otros proyectos. Finalmente, factores críticos como los derechos de Propiedad Intelectual (PI) y la responsabilidad en materia de protección de datos siguen siendo fundamentales en estos procesos.

Existen varios factores que influyen en la selección de un proveedor de telemetría, y todos ellos son importantes en su conjunto. El precio debe ser competitivo sin desviarse de los estándares del mercado. El hardware debe cumplir con las especificaciones requeridas y ofrecer suficiente flexibilidad para su implementación, desarrollo futuro y mantenimiento durante toda la vida útil exigida. En consecuencia, el proveedor elegido debe demostrar la capacidad de prestar servicio a largo plazo, incluso si se imparte formación específica a la empresa de servicio público. En muchos casos, el software debe ser compatible con entornos de código abierto (open-source). También la cesión de la propiedad intelectual es un requisito recurrente, al igual que la creación de una plataforma que proporcione una visión holística de la integración de datos, la gestión y la interoperabilidad entre todos los operadores implicados en el proceso.

En general, las fortalezas y debilidades principales son similares entre los proveedores líderes. Participar en el mercado de telecontrol y telemetría para grandes empresas de servicios públicos a menudo requiere involucrar a varias firmas para cubrir todos los requisitos —especialmente si los Pliegos de Condiciones no especifican una división por lotes— e incluso puede hacer necesaria la subcontratación. Además, el análisis del Estado de Trabajo (SOW) interno implica cumplir con términos financieros específicos definidos en dicho documento formal; estos deben consolidar factores medibles como el coste total, los hitos de pago o los pagos por Tiempo y Materiales (T&M), todos alineados con las políticas internas y los estándares de cumplimiento (compliance) de cada compañía. Y, como añadido, el alcance, los entregables y los cronogramas deben detallarse para garantizar que los pagos se liberen solo tras la finalización de las diversas fases de implementación tecnológica.

Por otra parte, los recursos humanos que forman parte como adscripción de medios al contrato, incluidos los Curriculum Vitae y las cualificaciones académicas, deben estar justificados legalmente mediante registros profesionales. En algunos casos, un porcentaje del tiempo de ejecución del contrato requiere presencialidad en las instalaciones de la entidad gestora del agua. Por otro lado, la inmovilización de fondos o el uso de líneas de crédito de alto valor reduce la capacidad financiera y la tesorería de la empresa para otros proyectos, lo que requiere una estrategia financiera integral.

Complejo, ¿verdad? Pero aquí no acaba todo.

La complejidad también surge en la coordinación de Uniones Temporales de Empresas (UTE) donde todas las empresas participantes deben poseer individualmente la capacidad legal para participar en la contratación pública. Esto incluye escenarios que implican la cesión de solvencia técnica (pero no económica) o preocupaciones por la confidencialidad de la solución digital que se ofrece; en tales ofertas, las tecnologías propias pueden quedar expuestas a competidores en caso de recursos en materia de contratación pública.

Adicionalmente, la capacidad de proporcionar planes de formación para las plataformas escalables desarrolladas es esencial. Desde una perspectiva legal, se deben evaluar las licencias de uso y los perfiles especializados —como, por ejemplo, expertos en modelado hidráulico, ingenieros jefes en “hidro-informática” e ingenieros “senior”—, todos respaldados por una vida laboral certificada por el instituto de la seguridad social y títulos académicos acreditativos.

En este punto donde hay tanto trasiego de envío de datos protegidos y personales se suscita un punto discutible: aunque mantener la confidencialidad del producto es vital, es importante señalar que todos estos elementos forman parte de un largo proceso administrativo, que normalmente incluye una fase de precalificación antes de que se envíe una invitación formal a las empresas que cumplen con los criterios tecnológicos. En última instancia, los exigentes y específicos requisitos para el equipo técnico determinan la fortaleza o debilidad general de un proveedor, mucho más allá de las especificaciones técnicas de su producto por sí solas.

Y ahora están los competidores, la amalgama de empresas que pugnan por el mismo objetivo. Y sí, efectivamente, existe una afluencia de nuevos competidores, dirigidos principalmente a municipios medianos —que son numerosos en España— y a proyectos priorizados como urgentes por la iniciativa PERTE (dada la fecha límite de finalización en el verano de 2026 pero vendrán más fondos europeos en el futuro que aseguran este mercado). Las oportunidades donde participan estos nuevos actores se basan en tecnologías de telemetría de bajo consumo, donde la implementación está estandarizada en la mayoría de los casos y no requiere un desarrollo tecnológico específico o integrado.

Sin embargo, estas firmas carecen de la capacidad financiera para emprender proyectos a gran escala donde se requiere solvencia financiera a largo plazo y la capacidad de mantener el servicio durante muchos años. Este es un requisito constante en las concesiones de servicios de agua, donde los plazos operativos abarcan muchos años. En consecuencia, su estrategia dentro de los proyectos del PERTE es integrarse en UTE´s o Consorcios junto a grandes operadores privados de agua.

¿Cuál debe ser entonces la estrategia comercial para el Contratista?

Se deben combinar dos factores clave. Primero, gestionar los entregables bajo contratos menores, donde la telemetría y el telecontrol dependen de soluciones estandarizadas; tener presencia aquí asegura futuras oportunidades como proveedor para proyectos más grandes supervisados por las Confederaciones Hidrográficas que tutelan dichos municipios. Segundo, centrarse en los proyectos del PERTE y en las inversiones futuras impulsadas por los nuevos fondos europeos —una vez que hayan concluido los fondos Next Generation para el sector del agua— que permitirán continuar con la transformación digital de los principales operadores de agua.

Para los Contratistas que llevan muchos años trabajando con las empresas en el sector del agua, es inevitable compartir las tecnologías y las soluciones digitales que, aun siendo diferentes en su concepción, todas ellas persiguen el mismo objetivo: la digitalización de las Entidades Públicas y los servicios que prestan a la ciudadanía. De esta manera, estas soluciones se vuelven similares y con la misma filosofía donde se desarrollan soluciones digitales para la transformación de la industria, construyendo colectivamente una red basada en el Internet de las Cosas (IoT). Por ello, los Responsables de Licitaciones para el Sector Público y la Contratación Gubernamental deben dirigir equipos multidisciplinares donde converja la experiencia técnica con la administrativa donde debemos seguir escrupulosamente cada fase de los procesos administrativos y técnicos de las licitaciones del sector público.

Y, por último, recordemos; las ayudas vitales que la IA ya presta hacen que confiemos en herramientas que integran y consolidan toda la información. Esto nos permite controlar los tiempos y garantizar que los entregables cumplan con los estándares de calidad requeridos. Algunas de estas herramientas implican el uso combinado de herramientas multifuncionales de almacenamiento, videollamadas y software que centralice, analice y gestione todas las interacciones de una empresa con sus clientes actuales y potenciales. La gestión de diversas plataformas de contratación pública y todo el software asociado para la generación de documentos, firmas digitales y aplicaciones específicas del gobierno se convierten en otra obviedad. Así la digitalización pasa del producto al proceso y, de manera simplista, al nuevo trabajador digital que debe de pensar como un IA humanoide.

¿CONECTAMOS? Estoy abierto a intercambiar ideas sobre licitaciones públicas, gestión hídrica, transformación digital en la administración pública y los retos actuales de la Contratación Pública.

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